¡Santas baticornetas desafinadas Batman!

Con motivo del día de la bandera (el pasado 24 de febrero), la banda de guerra de la primaria que se encuentra unas calles detrás de mi casa, y en mi camino habitual hacia el transporte público, no dejaba de practicar el himno nacional y el himno a la bandera.

Cabe destacar que las cornetas de la banda de guerra son muy malas, pero MUY MUY MUUUY MALAS.

El constante toque de la corneta de mando me transportó varios años atrás en mi vida: en mi primaria y secundaria, las ordenes y los himnos (a la bandera y nacional) en las ceremonias se daban con corneta: Atención, firmes, saludar, himno(s), firmes, en descanso, firmes. Esa era la rutina de los lunes por la mañana y de los días “especiales”.

Lo bonito del asunto, es que las ordenes de corneta estaban grabadas… el poseedor en turno del inestable puesto de profesor de música de mi primaria, nunca se dignó a tocar la mentada corneta… y eso que se rumoró durante toda mi estancia académica en el colegio Montessori, que habría banda de guerra. Siempre era la misma grabación fea y que a leguas se notaba que la habían obtenido de un disco de vinil.

Llegando a la secundaria pensé que sería como en los primeros años de mi primaria: simples y vanas ordenes vocales, nada de cornetas estridentes, que entre el frío de la mañana y el chirrido en mi oído, lograban por fin despertarme. Pero no, también tenían la modita de la grabación en cassette de un disco de vinil.

Yo tengo un muy grande defecto: tiendo a pensar que lo que yo sé, lo sabe todo el mundo; en especial cuando son cosas que aprendí de niño y se me hacen demasiado obvias. Así que que cuando veo que la gente no se sabe ni la orden más sencilla de atención en la corneta de mando como que me desconcierta.

Anuncios
  1. Lo siento, pero los uniformes me dan alergia y no soporto más cornetas que las de Semana Santa. Tal vez sea porque fue nacer yo y se lió una guerra de tres años que dejó un millón de muertos.

    • Supongo que por la guerra mencionada, te refieres a la Guerra Civil… si es así, eres un par de años mayor que mi padre.

      A mí los uniformes me dan cierta repulsión, pero en general los apruebo. Verás, yo usé uniforme hasta la educación media superior (algo muy raro por acá), pero en mi preparatoria había bastantes diferencias económicas y en mi escuela se preocupaban por torturar el cerebro, no la conciencia de clase. Así que nos uniformaban a todos en vestimenta, y luego nos torturaban con proyectos escolares from hell!

      En cuanto al arte implícito en la guerra y lo militar, pues me sucede algo muy similar a lo que me pasa con el arte sacro: me gusta, pero no comprendo las fuerzas que los motivan. Yo soy un completo pacifista, pero me gustan las dragonas de guerra. Estás últimas son tan exaltantes, que comprendo perfectamente su uso para enardecer las almas a la batalla.

  2. Cuando dije uniformes me refería a los uniformes militares. Las batas de los médicos o las togas de los abogados me dejan indiferente, pues son producto de la utilidad o de la tradición.En mi colegio también se utilizaban los uniformes como instrumento de tortura, ya que estar con un traje de lana negra en Andalucía y en el mes de Junio es como para acabar con las alumnas.

    Y sí, me refería a la Guerra Incivil del 36.

    • Hum, me imagino la escena de tu uniforme… ¿a caso no te picaba la lana? O_o Qué pregunta tan tonta, es obvio.

      En México lo usual en los uniformes para secundaria de gobierno era un pantalón con motivo príncipe de Gales y una playera blanca con un suéter de diferentes colores, en mi caso fue verde. Para la preparatoria fue casi igual, sólo que el suéter fue negro.

  3. Hombre, no compares…. Estamos hablando de épocas muy distintas. Mi uniforme llevaba, para más tortura, cuello almidonado que nos hacía rozaduras.

    • Sí qué tortura de uniforme. Mi madre iba en colegio de religiosas y su uniforme llevaba un cuello de plástico blanco, supongo que fue la evolución del cuello almidonado.

  4. Pues sí, y no se sabe que es peor….

  5. Recuerdo bien las órdenes de corneta. La banda de guerra de mi secundaria fue la mejor de la ciudad (a su nivel) por mucho tiempo, e incluso habría algunos desfiles cívico militares. Después en la prepa, la banda de guerra era tan mala que no podía creer lo horrible que sonaban las cornetas.

    Yo fui “comando”. Los lunes y en los desfiles usaba un uniforme blanco de gala que incluía un quepis blanco que siempre se me hizo simpático.

    • @Aura: Siempre he sabido que eres una oa. Gracias por confirmarlo. =D

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: