Debí saberlo…

Debí saberlo, sí

debí saberlo

 

Debí saberlo cuando gritabas por todo

cuando tronabas la boca al comer

cuando acaparaste el chuchillo de la mantequilla

y luego con tu dedo lo limpiaste en medio de la mesa

 

Debí saberlo cuando no tomaste té de menta,

cuando te acostabas en diagonal en la cama

cuando te acabaste todo el papel el baño

o cuando supiste explicarme qué

putas

pinches

mierdas

es un reggaetón lento

 

Debí saber que por ti volvería a escribir.

Alguien.

Alguien para pegarle sus besotes, llevártela al centro tomada de la cintura, escribirle temprano y contarle tus más profundos sentimientos.

Alguien para ir a volar papalotes los fines de semana, para presentarle a tus familiares, para que te acompañe a bodas y conciertos.

Alguien para conocerle los lunares de los muslos, para pensar cuando vas al súper y haces despensa que incluya sus cosas favoritas.

Enternecerte con su respiración de dormida…

Nereísima dixit.

Me gustan las mujeres muy blancas, casi transparentes.

Cuando las acaricias, puedes ver sus venas a través de la piel y sentir que estás en su interior; cuando las muerdes, puedes casi sentir que estás arrancando un trozo de carne vivo de su cuello; cuando arañas su espalda, las marcas de tus uñas quedarán un tiempo que parecerá toda la vida; cuando les haces el amor, puedes ver la sangre fluir por todo su cuerpo manchando el lienzo transparente con un apasionado enrojecimiento.

Sí, me gustan las mujeres muy blancas, casi transparentes.

Todos los días después del trabajo paso por la cafetería donde dos veces estuvimos juntos. La primera te hizo llamarla “nuestra cafetería”, “porque en ella besé a mi amodoro” -decías. (sí, eras una ridícula, pero todos los enamorados siempre lo somos) En la segunda intenté terminar contigo

Todos los días veo a la gente comer a través de sus grandes ventanas y busco con curiosidad nuestra imagen, tomándonos las manos o discutiendo. Nunca estás tú, y nunca estoy yo. Menos los dos juntos.

Espero no verte nunca. Ni en la cafetería, ni en el metro, ni en la calle. Aún creo que correrías a apuñalarme por la espalda con tus llaves.

El amor crea locos, el desamor los alienta.

Tú…

Espero que te tranquilice saber que arruiné el archivo en donde guardaba todo lo que me recordaba a ti.

Anna Netrebko & Elina Garanca

Vamos a hablar de números…

  • La población de México según el INEGI en el 2010 fue de 112,336,538 personas.
  • El padrón electoral es de 84,464,713 personas.
  • La lista nominal para estas elecciones fue de 79,454,808 personas.
  • Según el IFE, sólo 49,087,446 personas ejercieron su voto.
  • Según el Washington Post, unas 50,000 personas andaban por ahí en la mega marcha del D.F.
  • Por mucho que yo esté contra “el candidato ganador” y mi tendencia política tienda a la izquierda (lo que quiera que eso signifique en México), los marchantes hoy fueron 0.10% de las personas que votaron.
  • Un 0.04% de la población.

Eso, según yo, es una minoría no representativa.